Sabemos que enfrentar deudas abrumadoras puede ser una de las experiencias más estresantes para usted y su familia. Sentir que no hay salida es agotador, pero queremos que sepa que existen herramientas legales diseñadas para darle un nuevo comienzo. Declararse en bancarrota no es un fracaso; es un salvavidas que la ley de Texas le ofrece para recuperar su tranquilidad. El proceso comienza presentando una petición en un tribunal federal, lo que activa una protección automática que detiene de inmediato las llamadas de cobradores y cualquier intento de embargo. Le da el respiro que tanto necesita.
A partir de ahí, el camino se divide en dos opciones principales: el Capítulo 7 y el Capítulo 13, dependiendo de sus ingresos, sus deudas y lo que quiera proteger.
Entendiendo si la bancarrota es su mejor opción en Texas
El estrés financiero es agotador. Lo sabemos porque lo vemos todos los días con las familias que ayudamos. Una factura médica inesperada, la pérdida del trabajo o las consecuencias económicas de un divorcio pueden dejar a cualquiera sintiendo que no hay salida. Pero sí la hay.
La bancarrota no es una señal de derrota. Todo lo contrario: es una ley federal creada para proteger a personas honestas que han caído en tiempos difíciles. Su único propósito es ofrecer un camino claro para que pueda recuperar su tranquilidad y el control de sus finanzas.
¿Por qué considerar la bancarrota?
Si se siente así, no está solo. La presión de las deudas es una realidad para miles de familias en Texas. De hecho, en 2025, las declaraciones de bancarrota en Estados Unidos subieron un 12% respecto al año anterior, pasando de 478,752 a 533,949 casos. Este aumento se debió principalmente a deudas de tarjetas de crédito, gastos médicos y pagos de hipoteca que se volvieron imposibles de manejar.
La decisión de buscar ayuda legal suele llegar cuando la situación ya es insostenible. Algunas de las situaciones comunes que vemos son:
- Deudas médicas que no paran de crecer: Una enfermedad o un accidente pueden generar facturas que superan con creces lo que cualquier familia puede pagar.
- Pérdida de ingresos: Perder el trabajo o sufrir una reducción de horas hace casi imposible mantenerse al día con la hipoteca, el auto y las tarjetas.
- Las secuelas de un divorcio: Dividir los bienes y de repente tener que mantener dos hogares puede destruir por completo el presupuesto familiar.
- Intereses de tarjetas de crédito asfixiantes: Cuando los pagos mínimos solo cubren los intereses, siente que está atrapado en una rueda sin fin, donde la deuda nunca baja.
Un nuevo comienzo es posible. La bancarrota detiene el acoso de los acreedores, protege sus bienes más importantes como su casa y su auto, y le permite empezar a construir un futuro financiero sobre una base sólida y limpia.
En Texas, tiene dos caminos principales: Capítulo 7 o Capítulo 13. Cada uno sirve para situaciones distintas. El Capítulo 7 liquida la mayoría de sus deudas no aseguradas (como tarjetas de crédito y facturas médicas) de forma rápida. Por otro lado, el Capítulo 13 le permite reorganizar sus deudas en un plan de pagos de tres a cinco años que se ajuste a sus posibilidades.
Saber cuál es el camino correcto para usted es la decisión más importante. Por eso, es fundamental contar con la guía de abogados de bancarrota que hablen español y que realmente entiendan por lo que está pasando. Nuestra misión es analizar su caso y ayudarle a elegir la opción que mejor proteja a su familia y asegure su futuro.
Capítulo 7 y Capítulo 13: cómo elegir el camino correcto
Decidir declararse en bancarrota es, sin duda, un paso monumental. Pero la verdadera encrucijada, el punto donde se define su futuro financiero, es elegir entre el Capítulo 7 y el Capítulo 13. Piense en ellos como dos herramientas legales muy potentes, ambas diseñadas para darle un respiro y un nuevo comienzo, pero que funcionan de maneras totalmente distintas.
Entender qué las diferencia es fundamental para escoger la ruta que de verdad se alinee con su situación y, más importante aún, con las metas de su familia.
El Capítulo 7, que muchos conocen como la bancarrota de "liquidación", suele ser el camino más rápido y directo. Su propósito es bastante claro: eliminar (o, en términos legales, "descargar") la mayoría de sus deudas no aseguradas. Estamos hablando de tarjetas de crédito, préstamos personales y esas agobiantes facturas médicas. Por lo general, todo el proceso se resuelve en unos cuatro a seis meses, ofreciendo un alivio casi inmediato.
Por otro lado, el Capítulo 13 es una "reorganización". En lugar de borrar las deudas de golpe, le permite proponer un plan de pagos realista y manejable que se extiende durante tres a cinco años. Esta es la opción ideal si usted tiene ingresos estables pero se ha atrasado en pagos importantes, como la hipoteca o el coche. Le da el tiempo que necesita para ponerse al día sin perder sus bienes.
Capítulo 7: la vía rápida para un nuevo comienzo
Imaginemos una situación muy común que vemos en nuestra oficina: una familia pierde su principal fuente de ingresos inesperadamente. A eso se le suman unas facturas médicas que no paran de crecer, y las tarjetas de crédito ya están al límite. Cuando los ingresos son bajos o simplemente no existen, y su principal dolor de cabeza son las deudas de consumo, el Capítulo 7 puede ser un salvavidas.
Este camino está diseñado para darle un borrón y cuenta nueva. Un fideicomisario asignado por la corte revisará sus bienes, pero aquí viene la buena noticia: las exenciones de Texas son increíblemente generosas. Protegen la gran mayoría de las cosas que una familia necesita, como su casa, su coche, sus herramientas de trabajo y sus ahorros para la jubilación.
Un dato que sorprende a muchos: En la gran mayoría de los casos de Capítulo 7 que manejamos en Texas, nuestros clientes no pierden ni uno solo de sus bienes. Todo lo que poseen queda protegido por las exenciones.
El resultado final es la descarga de sus deudas. Esto significa que legalmente ya no tiene la obligación de pagarlas. Se libera del acoso constante de los acreedores y puede, por fin, empezar a reconstruir su vida financiera desde cero.
Capítulo 13: una reorganización para proteger su patrimonio
Ahora, veamos otro ejemplo real. Usted y su cónyuge tienen trabajos estables, pero una serie de gastos imprevistos los llevaron a atrasarse varios meses en la hipoteca. El banco ya ha iniciado el proceso de ejecución hipotecaria (foreclosure), y el miedo a perder la casa donde están criando a sus hijos es abrumador.
Aquí es donde el Capítulo 13 demuestra su poder. Le permite tomar todas sus deudas y consolidarlas en un único pago mensual que sí puede afrontar. Usted propone un plan detallado para ponerse al día con los pagos atrasados de la hipoteca durante los próximos tres a cinco años, mientras sigue haciendo los pagos mensuales corrientes.
En el momento en que se presenta un caso de Capítulo 13, se activa lo que se conoce como la suspensión automática (automatic stay). Esta orden judicial detiene de inmediato el foreclosure y cualquier otra acción de cobro, dándole el aire que necesita para reorganizarse sin la amenaza de perder su hogar.
Para ayudarle a visualizar este primer paso, el siguiente diagrama simplifica el punto de partida en la decisión sobre la bancarrota.

Como ilustra el gráfico, el estrés financiero es el punto de partida. A partir de ahí, se abren caminos como la bancarrota para ayudar a las familias a recuperar la estabilidad.
Antes de seguir, aquí tiene una tabla que resume las diferencias clave de manera muy visual.
Comparación rápida entre bancarrota Capítulo 7 y Capítulo 13
Esta tabla resume las diferencias clave para ayudarle a decidir qué tipo de bancarrota se ajusta mejor a su situación financiera y sus objetivos.
| Característica | Capítulo 7 (Liquidación) | Capítulo 13 (Reorganización) |
|---|---|---|
| Objetivo principal | Eliminar deudas no aseguradas rápidamente. | Ponerse al día con deudas y reorganizar las finanzas a través de un plan de pagos. |
| Duración del caso | Típicamente de 4 a 6 meses. | Plan de pagos de 3 a 5 años. |
| Elegibilidad | Basada en ingresos (Prueba de Medios). | Requiere ingresos regulares y estables para financiar el plan. |
| Protección de bienes | Protege bienes cubiertos por las exenciones de Texas. | Permite conservar todos los bienes, incluso los no exentos, pagando su valor a través del plan. |
| Ideal para… | Personas con bajos ingresos y muchas deudas no aseguradas (tarjetas de crédito, facturas médicas). | Personas que quieren evitar la ejecución hipotecaria o la recuperación de un vehículo. |
| Deudas prioritarias | No suele abordar deudas como impuestos atrasados o manutención de hijos. | Permite ponerse al día con deudas prioritarias (impuestos, manutención) a lo largo del plan. |
Cada capítulo tiene su propósito y su lugar. La clave es identificar cuál de ellos se adapta a su realidad.
La prueba de medios: el requisito clave para el Capítulo 7
Para poder acogerse al alivio del Capítulo 7, usted debe pasar lo que se conoce como la "prueba de medios" (means test). El nombre suena intimidante, pero en realidad es un cálculo bastante directo.
El proceso compara los ingresos promedio de su hogar durante los últimos seis meses con el ingreso medio de un hogar del mismo tamaño en Texas. Es un filtro inicial.
- Si sus ingresos están por debajo de la media de Texas, por lo general califica para el Capítulo 7 sin mayor complicación.
- Si sus ingresos están por encima, ¡no se desanime! Aún podría calificar. En este caso, se hace un cálculo más detallado. Se restan de sus ingresos ciertos gastos permitidos por el IRS para ver si realmente le queda dinero disponible para pagar a sus acreedores.
Si al final del cálculo se determina que no califica para el Capítulo 7, no significa que se haya quedado sin opciones. El Capítulo 13 sigue siendo una alternativa excelente para conseguir el alivio que necesita. La elección correcta depende por completo de sus circunstancias personales, y la mejor forma de saberlo es hablando con un abogado que pueda analizar su situación y guiarlo por el camino que mejor proteja su futuro y el de su familia.
El proceso de bancarrota en Texas explicado de forma sencilla

Sabemos que dar el primer paso puede ser abrumador. La idea de un proceso legal, lleno de papeles y audiencias, a menudo se siente como un laberinto sin salida. Nuestra misión es ser su guía en cada etapa, explicándole todo de forma clara y directa para que se sienta acompañado y seguro, no perdido.
Vamos a desglosar juntos el camino de la bancarrota aquí en Texas. Desde esa primera llamada a nuestra oficina hasta el momento en que sus deudas son oficialmente eliminadas, verá que con la orientación correcta, es un proceso mucho más manejable de lo que se imagina.
El inicio: la consulta y la recopilación de documentos
Todo empieza con una conversación honesta y totalmente confidencial. En su primera consulta gratuita con nosotros, nos sentaremos a escuchar su historia, analizar sus deudas, sus ingresos y sus bienes. Al final, usted tendrá una opinión profesional y clara sobre si la bancarrota es la herramienta adecuada para usted y, de ser así, qué capítulo le conviene más.
Si decide avanzar, el siguiente paso es reunir toda la documentación. Este es un momento clave, porque la precisión de esta información es fundamental para que su caso tenga éxito. Le daremos una lista detallada, pero para que se haga una idea, generalmente incluye:
- Declaraciones de impuestos: Normalmente, las de los últimos dos años.
- Comprobantes de ingresos: Sus talones de pago de los últimos seis meses son perfectos.
- Un listado de todas sus deudas: Facturas de tarjetas de crédito, préstamos personales, cuentas médicas… todo.
- Un listado de sus bienes: Información sobre su casa, vehículos, cuentas de banco y cualquier otro activo importante.
- Documentos de gastos mensuales: Recibos de servicios, el pago de la hipoteca o el alquiler, seguros, etc.
Entendemos que puede parecer una montaña de papeles, pero cada documento tiene un propósito: pintar una imagen financiera completa y precisa para la corte. Nosotros le ayudaremos a organizar cada detalle, asegurándonos de que no falte absolutamente nada.
Un requisito obligatorio: el curso de asesoramiento crediticio
Antes de que podamos presentar su caso oficialmente, la ley federal exige que complete un curso de asesoramiento crediticio. No se asuste, no es un examen. Es una sesión informativa, que puede hacer cómodamente en línea o por teléfono, y que solo le tomará una hora.
El objetivo es simple: asegurarse de que ha explorado todas sus opciones. Un asesor aprobado revisará su presupuesto y hablará con usted sobre posibles alternativas a la bancarrota. Al terminar, recibirá un certificado que es indispensable para su petición.
La petición y el alivio inmediato de la "suspensión automática"
Una vez que tenemos todos los papeles en orden y usted ha completado su curso, nuestro equipo preparará la petición de bancarrota. Es un conjunto de formularios bastante extenso donde se detalla toda su información financiera.
En el preciso instante en que esta petición llega a la corte, ocurre algo casi mágico: se activa la suspensión automática (automatic stay). Esta es una orden judicial inmediata que le prohíbe a sus acreedores realizar cualquier tipo de cobro.
¿Qué significa esto en la práctica? Que desde ese mismo momento, las llamadas de cobro deben parar. Los embargos de sueldo se detienen. Los intentos de ejecución hipotecaria se pausan. Para muchos de nuestros clientes, este es el primer respiro, el primer momento de verdadera paz que han tenido en mucho tiempo.
La suspensión automática le da el espacio que necesita para que el proceso de bancarrota siga su curso sin la presión constante de los acreedores.
La famosa "reunión de acreedores": ¿qué esperar realmente?
Aproximadamente un mes después de presentar el caso, usted tendrá que asistir a una audiencia conocida como la "reunión de acreedores" o "reunión 341". La palabra "audiencia" asusta a muchos, pero queremos desmitificarla por completo.
- No es en una sala de tribunal. Generalmente se realiza en una simple sala de conferencias.
- No hay un juez. La dirige el fideicomisario asignado a su caso.
- Es increíblemente breve. La mayoría de estas reuniones duran apenas 5 o 10 minutos.
Usted no estará solo. Su abogado de La Oficina Legal de Bryan Fagan estará a su lado en todo momento. El fideicomisario le hará algunas preguntas básicas bajo juramento, como confirmar que la información de su petición es correcta y que entiende lo que implica declararse en bancarrota. La realidad es que, en la gran mayoría de los casos, los acreedores ni siquiera se presentan. Es más una formalidad que un interrogatorio.
El último paso: curso de gestión financiera y la descarga final
Después de la reunión de acreedores, solo queda un requisito educativo más: un segundo curso, esta vez sobre gestión financiera. Al igual que el primero, puede hacerlo en línea y su objetivo es darle herramientas prácticas para manejar sus finanzas con éxito después de la bancarrota.
Una vez que complete este curso y haya cumplido con todos los pasos del proceso, el tribunal emitirá la orden de descarga (discharge). Este es el documento que lo cambia todo. Es la orden judicial que elimina legalmente su obligación de pagar esas deudas que calificaron. Es, en esencia, el certificado oficial de su nuevo comienzo financiero.
Cómo proteger sus bienes con las exenciones de Texas

Sabemos lo que está pensando. La sola idea de "declararse en bancarrota" trae a la mente una imagen aterradora: perderlo todo. Es la preocupación número uno de cada persona que entra a nuestra oficina. ¿Qué va a pasar con nuestra casa, el lugar donde vemos crecer a los niños? ¿Y el coche que necesito para ir a trabajar cada mañana?
Déjenos darle tranquilidad: la bancarrota no está diseñada para dejarlo en la calle. Todo lo contrario. El objetivo es darle un borrón y cuenta nueva, y para eso, usted necesita conservar lo esencial.
Aquí es donde entran en juego las exenciones de bancarrota. Piense en ellas como un escudo legal. Y la buena noticia es que en Texas, ese escudo es de los más fuertes y generosos de todo el país.
La poderosa exención de vivienda principal de Texas
Para la mayoría de las familias, la joya de la corona de las protecciones es la exención de vivienda o homestead exemption en Texas. La ley de Texas es excepcionalmente fuerte en este punto, permitiéndole proteger el valor total de su casa en la mayoría de los casos.
Esto significa que, sin importar cuánto valga su casa, si es su residencia principal y cumple los requisitos de tamaño (hasta 10 acres en ciudad o 100 acres en zona rural), el fideicomisario de la bancarrota no puede tocarla. Esta ley es el pilar que da paz mental a miles de familias texanas cada año.
¿Qué otros bienes importantes puede proteger?
Más allá del techo sobre su cabeza, las leyes de Texas le permiten resguardar una amplia gama de bienes personales que necesita para vivir y trabajar. La idea es que pueda salir del proceso con las herramientas necesarias para reconstruir su futuro.
Los bienes que comúnmente protegemos para nuestros clientes incluyen:
- Vehículos: Cada adulto con licencia en el hogar puede proteger un vehículo. Así de simple. Esto asegura que pueda seguir yendo al trabajo y llevando a los niños a la escuela.
- Bienes personales: Puede proteger una cantidad bastante generosa de sus pertenencias. Hablamos de muebles, ropa, joyas (hasta cierto límite) y electrodomésticos. El límite es de $50,000 para una persona soltera y $100,000 para una familia.
- Herramientas de trabajo: Si es dueño de un pequeño negocio o trabajador independiente, esto es crucial. Las herramientas, equipos y libros que necesita para su oficio o profesión están protegidos.
- Cuentas de jubilación: El dinero que ha guardado con tanto esfuerzo en sus cuentas 401(k), IRA y otras pensiones está, en su gran mayoría, completamente a salvo.
El mensaje de la ley es claro: la bancarrota busca aliviar su carga de deuda, no despojarlo de su dignidad ni de los medios para ganarse la vida.
En el clima económico actual, esta protección es más vital que nunca. Solo en 2025, las quiebras empresariales en EE. UU. alcanzaron su nivel más alto en 15 años. Para los dueños de negocios hispanos en Texas, que a menudo enfrentan situaciones complicadas como un divorcio que afecta las finanzas, esta tendencia subraya la urgencia de usar estas herramientas legales para proteger su patrimonio.
La clave de todo esto es una planificación cuidadosa y estratégica. Un abogado con experiencia sabe exactamente cómo aplicar cada exención para maximizar la protección de sus bienes.
El divorcio y la bancarrota: ¿cómo se cruzan estos caminos?
Los problemas de dinero casi nunca llegan solos. Muchas veces, vienen de la mano con otros desafíos personales igual de duros, como un divorcio. Si usted está pasando por una separación y, al mismo tiempo, se pregunta cómo declararse en bancarrota, es completamente normal que se sienta abrumado.
La buena noticia es que el sistema legal tiene mecanismos para manejar estas situaciones tan complejas. Eso sí, es crucial que entienda cómo interactúan estos dos procesos para que pueda proteger sus derechos y, sobre todo, el bienestar de sus hijos.
Hay deudas que la bancarrota no perdona
Vamos a empezar con la regla de oro, la que tiene que grabar a fuego: la bancarrota no elimina las deudas de manutención familiar. Tanto la pensión alimenticia de los hijos (child support) como la manutención del cónyuge (alimony o spousal support) se consideran deudas prioritarias bajo el Código de Familia de Texas.
Esto significa que no importa si se acoge al Capítulo 7 o al Capítulo 13, usted seguirá teniendo la obligación de hacer esos pagos. La ley protege por encima de todo el derecho de sus hijos y de su excónyuge a recibir ese apoyo económico.
La bancarrota le da un respiro y una segunda oportunidad con las deudas de tarjetas o préstamos, pero no es una vía de escape para sus responsabilidades familiares. De hecho, si no está al día con la manutención, el tribunal de bancarrotas podría incluso negarse a liquidar el resto de sus deudas.
Ahora bien, si tiene pagos de manutención atrasados, el Capítulo 13 puede convertirse en un gran aliado. Le permite crear un plan de pagos para ponerse al día con esos atrasos a lo largo de tres a cinco años. Es una forma estructurada y legal de cumplir con su obligación sin que se ahogue en el intento. Si quiere profundizar, tenemos un artículo que explica cómo terminar con la deuda de pensión alimenticia en Texas.
¿Qué pasa con la "suspensión automática" y los bienes del matrimonio?
Justo en el momento en que presenta su petición de bancarrota, se activa lo que se conoce como la “suspensión automática”. Esta es una orden judicial que frena casi todas las acciones de cobro en su contra. Pero ojo, también puede poner en pausa su caso de divorcio, específicamente la parte que tiene que ver con la división de los bienes.
¿Y eso por qué? Porque todos los bienes que forman parte de la sociedad conyugal pasan a ser parte del "patrimonio de la bancarrota". Dicho de otro modo, el juez de familia no puede repartir una casa o una cuenta bancaria que ahora está bajo la jurisdicción de un tribunal federal de bancarrotas.
Veámoslo con un caso común:
María y Juan están en pleno proceso de divorcio. Justo cuando su abogado de familia iba a empezar a negociar cómo se repartirían la casa y los ahorros, Juan presenta una bancarrota bajo el Capítulo 7. ¿El resultado? Todo se paraliza. El fideicomisario de la bancarrota tiene que analizar primero qué bienes de Juan se usarán para pagar a los acreedores. Solo después de que él termine, el juez de familia podrá decidir cómo se divide lo que queda.
Como puede imaginar, esto puede complicar y alargar muchísimo el divorcio. Por eso, una estrategia legal bien pensada es indispensable.
La clave: una estrategia legal que una los dos frentes
Enfrentar un divorcio y una bancarrota a la vez es como navegar dos tormentas. Necesita un capitán que conozca ambos mares. No se trata de elegir qué problema es más urgente, sino de lograr que los dos procesos trabajen a su favor.
Un abogado que domine tanto el derecho de familia como la ley de bancarrota puede darle esa visión completa. Podrá analizar su situación y aconsejarle sobre el momento perfecto para actuar: ¿conviene declararse en bancarrota antes, durante o después de que el divorcio sea definitivo? La respuesta a esa pregunta le puede ahorrar miles de dólares y meses de estrés.
La inestabilidad económica no surge de la nada. Desde 1980 hasta 2025, el promedio de quiebras de empresas en Estados Unidos fue de 40,454.87 al año. Para la gente común, el golpe es directo: un despido masivo puede llevar a una familia a acumular deudas que terminan en una bancarrota. En Texas, donde la comunidad hispana a veces enfrenta otros problemas como un DWI o un caso de violencia doméstica que complican aún más el panorama financiero, tener un equipo legal que entienda estas conexiones es fundamental para proteger su futuro.
Resolvemos tus dudas más frecuentes sobre la bancarrota
Es completamente normal tener un montón de preguntas dando vueltas en la cabeza cuando se plantea la bancarrota. De hecho, sería raro que no las tuviera. Hemos acompañado a cientos de familias en Texas en este mismo camino, y queremos darle respuestas claras a las dudas que casi siempre surgen. La idea es que se sienta más tranquilo y con la información correcta para decidir.
¿Por cuánto tiempo me va a perseguir la bancarrota en mi crédito?
Esta es la pregunta del millón, y la que más preocupa a todo el mundo. Seamos directos: una bancarrota del Capítulo 7 puede aparecer en su informe de crédito hasta por 10 años, y una del Capítulo 13, por 7 años.
Pero aquí viene lo importante: eso no significa que estará en una "lista negra" financiera durante una década. ¡Para nada! Es el punto de partida para reconstruir su crédito de manera inteligente. Vemos a nuestros clientes obtener tarjetas de crédito aseguradas o pequeños préstamos apenas uno o dos años después de que su caso se cierra. No es el fin de su vida crediticia, es la oportunidad de empezar de cero con bases mucho más sólidas.
Gano bien, ¿aún así puedo declararme en bancarrota?
Sí, por supuesto. Tener un buen trabajo no le descalifica automáticamente. Mucha gente cree que la bancarrota es solo para quienes no tienen ingresos, pero no es así. Para el Capítulo 7, todo se reduce a la "prueba de medios", que básicamente compara sus ingresos con el promedio de una familia de su tamaño en Texas.
Y si sus ingresos son más altos, el Capítulo 13 casi siempre es una opción fantástica para reorganizar las deudas sin perder sus bienes. Hemos ayudado a profesionales con excelentes salarios que estaban simplemente ahogados por deudas médicas inesperadas o tarjetas de crédito con intereses imposibles. La bancarrota les dio el respiro que necesitaban para volver a tomar el control.
¿Las llamadas de los cobradores pararán de verdad?
La respuesta es un rotundo SÍ. Y no es que paren poco a poco, paran de golpe. Justo en el momento en que presentamos su petición de bancarrota, se activa una protección legal increíblemente poderosa llamada la "suspensión automática".
Piensa en ello como un escudo legal inmediato. La corte ordena a todos sus acreedores que dejen de contactarte. Se acabaron las llamadas a todas horas, las cartas amenazantes, los correos electrónicos, las demandas y los intentos de embargo. Es uno de los alivios más grandes y rápidos que sentirás en todo el proceso.
Esta protección le da la paz mental y el espacio que necesita para que el proceso avance sin la presión constante y el acoso de los acreedores.
¿De verdad tengo que ir a la corte y enfrentarme a un juez?
La imagen de estar en un tribunal frente a un juez con una toga negra intimida a cualquiera. Pero aquí le va otra buena noticia: en la gran mayoría de los casos de bancarrota personal (tanto Capítulo 7 como 13), nunca llegará a ver a un juez.
La única cita obligatoria es la llamada "reunión de acreedores". Y el nombre suena más serio de lo que es. No se celebra en una sala de juicios, sino en una sala de conferencias, y quien la dirige es un fideicomisario, no un juez. Su abogado de nuestro despacho estará con usted en todo momento, y la reunión suele durar apenas unos minutos. Es más un trámite que una audiencia.
Si necesita ayuda legal con un caso de familia, planificación patrimonial o defensa penal, comuníquese hoy con La Oficina Legal de Bryan Fagan para una consulta gratuita. Estamos aquí para ayudarle. Puede contactarnos a través de nuestro sitio web.