Una de las preguntas más comunes que surgen durante un divorcio es: “¿Se dividen los bienes a la mitad?”
Aunque muchas personas creen que en Texas todo se reparte 50/50, la realidad es que lo justo no siempre significa igual. La ley de Texas exige que la división sea “justa y equitativa”, no necesariamente en partes iguales.
En este blog te explicamos qué significa esto en la práctica, cómo los jueces determinan lo que es justo y qué factores pueden influir en la distribución de los bienes matrimoniales.
TEXAS Y SU LEY DE COMUNIDAD DE BIENES
Texas es un estado de comunidad de bienes, lo que significa que todos los bienes adquiridos durante el matrimonio —sin importar a nombre de quién estén— se consideran propiedad de ambos cónyuges.
Esto incluye:
- Ingresos de ambos cónyuges.
- Propiedades y vehículos comprados durante el matrimonio.
- Cuentas bancarias, inversiones y fondos de retiro.
- Negocios familiares o bienes raíces.
Sin embargo, la ley no ordena que estos bienes se dividan exactamente por la mitad. En su lugar, exige una división “justa y equitativa”, que puede variar dependiendo de las circunstancias del caso.
¿QUÉ SIGNIFICA “JUSTA Y EQUITATIVA”?
“Justa y equitativa” no siempre significa 50/50. El tribunal evalúa las circunstancias individuales de cada matrimonio para determinar qué reparto refleja la equidad real.
Por ejemplo, si uno de los cónyuges sacrificó su carrera para cuidar a los hijos o apoyar al otro profesionalmente, podría recibir una porción mayor.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA DIVISIÓN DE BIENES
El juez tomará en cuenta varios factores al decidir cómo repartir el patrimonio, entre ellos:
- Duración del matrimonio.
- Edad y salud de cada cónyuge.
- Capacidad económica e ingresos actuales.
- Custodia de los hijos menores.
- Contribución económica y no económica al hogar.
- Pruebas de infidelidad, abuso o mala conducta.
Estos factores permiten que la división se adapte a la realidad de cada familia.
BIENES QUE NO SE DIVIDEN EN UN DIVORCIO
No todos los bienes son considerados comunitarios. Algunos se catalogan como propiedad separada, lo que significa que pertenecen exclusivamente a uno de los cónyuges:
- Bienes adquiridos antes del matrimonio.
- Herencias o regalos recibidos individualmente.
- Compensaciones por daños personales.
Sin embargo, es común que estos bienes se mezclen con los comunitarios, lo que puede generar disputas legales sobre su verdadero valor o propiedad.
CUANDO 50/50 PUEDE SER INJUSTO
Un reparto exacto puede resultar injusto en ciertas circunstancias. Por ejemplo:
- Si un cónyuge controló las finanzas y el otro no tuvo acceso a los recursos.
- Si uno de los dos ocultó bienes o gastó dinero en relaciones extramaritales.
- Si uno tiene mayor capacidad económica que el otro.
En estos casos, el juez puede ordenar una división más favorable para una de las partes con el fin de equilibrar la situación financiera después del divorcio.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Puedo perder parte de mi propiedad si el juez considera que no actué de buena fe?
Sí. El juez puede castigar conductas como ocultar bienes o malgastar dinero marital.
¿Puedo quedarme con mi casa si la compramos juntos?
Depende. Si hay hijos menores o razones de estabilidad familiar, el juez puede asignar temporalmente el uso de la vivienda al padre custodio.
¿Un acuerdo prenupcial afecta la división?
Sí. Un acuerdo prenupcial válido puede definir cómo se dividirán los bienes, incluso si no es 50/50.
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La división de bienes en Texas no se trata de obtener la mitad exacta, sino de alcanzar un resultado justo y equilibrado para ambas partes. En La Oficina Legal de Bryan Fagan, ayudamos a nuestros clientes a proteger su patrimonio y a negociar acuerdos que reflejen verdaderamente lo que merecen.
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Bryan Fagan, originario de Atascocita, Texas, es un abogado dedicado al derecho familiar e inspirado por “The Pelican Brief” de John Grisham. Es el primer abogado en su familia, que incluye a dos hermanos adoptivos. El compromiso de Bryan con la familia es tanto personal como profesional; cuidó de su abuela con Alzheimer mientras completaba su licenciatura y asistió al South Texas College of Law por las noches.
Casado y con tres hijos, las experiencias personales de Bryan enriquecen su comprensión de las dinámicas familiares, lo cual es central en su práctica legal. Se especializa en derecho familiar, ofreciendo servicios legales innovadores y eficientes. Como miembro certificado del College of the State Bar of Texas, forma parte de un grupo élite de profesionales legales comprometidos con la educación continua y la experiencia de alto nivel.
Su práctica legal abarca divorcios, disputas de custodia, disputas de propiedad, adopciones, paternidad y mediación. Además, cuenta con experiencia en la redacción de acuerdos de propiedad matrimonial. Bryan lidera un equipo dedicado a casos complejos de derecho familiar y a proteger a las familias de acusaciones falsas del CPS.
Con sede en Houston, Bryan participa activamente en el Sector de Derecho Familiar del Colegio de Abogados de Houston y en varios grupos de derecho familiar en Texas. Su profundo entendimiento de los valores familiares y su dedicación profesional lo convierten en un defensor compasivo para las familias que enfrentan desafíos en el derecho familiar en Texas.